La figura del Defensor del Niño es una figura de control, un órgano de autonomía política designado por el Congreso de la Nación, muy similar al Defensor del Pueblo. Lo que hace es velar para que se protejan los derechos de los niños en todo el país. Para eso, controla, coordina, denuncia, pide informes, investiga y también actúa de oficio.
Una comisión bicameral integrada por 5 Diputadas y 5 Senadoras se encargará de elegir a la persona que ocupará este cargo de vital importancia para los intereses de la niñez en la Argentina.
De los 67 candidatos para el puesto, pocos son defensores de la vida desde la concepción. Una de ellas es Ana Valoy, quien esgrimió algunos conceptos interesantes relacionados con la realidad de la niñez en nuestro país y cuáles son sus proyectos en caso de ser elegida para esta función.

“La situación de la niñez en la Argentina hoy es muy grave, con niños en la calle, expuestos a todo peligro y que son captados para producir pornografía infantil, adolescentes que desaparecen y se convierten en víctimas de las redes de trata. Algunos son adictos; es más, son tercera generación de adictos, niños que son explotados laboralmente en fábricas clandestinas, en el campo. Hay niños que se trafican, o que también sirven para el tráfico de órganos. Y también, estos chicos suelen ser el último eslabón en la cadena del narcotráfico. Por eso, creo que la situación de la niñez, en general, en nuestro país, es gravísima”.
Este escenario marca la relevancia de una función pública que lleva esperando 13 años. Será el primero a nivel nacional, y aún quedan 19 provincias que no tienen Defensor Provincial de Niños. Además, el Defensor del Niño incidirá en temas de educación, salud, acción social y adopción, entre otras áreas.

¿En qué instancia se encuentra?
“El año pasado se llamó a concurso y se inscribieron 67 postulantes. Luego se abrió a adhesiones e impugnaciones. Ahora se establecieron las bases para los exámenes para los postulantes. Luego de eso, elegirán entre quienes tengan mayor puntaje”, dice Valoy, y agrega que una forma en que se puede ayudar es que se le pida a la Bicameral que la persona elegida proteja a los niños desde la concepción, a través de una carta adjunta, donde organizaciones de todo el país la firmen y entreguen antes del 14 de septiembre al CON (Centro Nacional de Oración), que está en Avenida Rivadavia 1829, primer piso, Capital Federal.

¿Por qué creés que quedó relegado por tantos años este trámite?
“Justamente por eso, porque el niño no son prioridad en las políticas de Estado. Tenemos una sociedad adultista que considera a los niños como ciudadanos de segunda, ya que no producen, no votan. Y esto tiene que cambiar”.

¿Cuál es tu propuesta en caso de ser elegida Defensora de los Niños?
“Instalar a la niñez como prioridad en todo el sistema. Cada gobierno tiene que tener pensado políticas públicas que respondan a esta problemática. Hay que proteger a los niños, más aun a aquellos que terminan siendo huérfanos del sistema. Ellos lo necesitan más que nadie. Yo quiero ser la voz de los que no tienen voz”.