Por el Dr. Marcelo Díaz

Por primera vez, un frente electoral asoma en las elecciones representando un grupo llamado «periférico» por algunos analistas políticos. Esta nueva propuesta se presenta levantando una bandera inusual en el mundo de la política, que es la bandera de los Valores.
Cansados de ser ninguneados y maltratados por la política tradicional, una gran parte del mundo evangélico y del católico militante, se han animado a decir que la forma en que se han hecho las cosas últimamente «no nos representa».
El Frente NOS es la versión políticamente organizada de las marchas ProVida que tan nervioso puso a los miembros del Congreso. Es el instrumento legal que se levantó con la bandera victoriosa color celeste de la lucha por el «no» al aborto en la Argentina.
¿Qué se espera ahora?
Que los millones que salieron a la calle, pongan su voto en las urnas y provoquen la aparición formal y contundente de un movimiento que quiere instalar otra forma de hacer política. Es un voto pasional y espiritual el que se necesita para sacudir las encuestas. Justo dos elementos que están tan en desuso. La pasión ha sido comprada por las ambiciones desmedidas y la espiritualidad es negada en el Congreso.
El domingo, el poder celeste está en manos de todos los electores que salieron a marchar. Es en la urna donde tenemos la oportunidad de hacer sólido nuestro mensaje de protesta. Cada voto nos dará la autorización para participar en el mundo de las políticas públicas del nuevo gobierno.
Somos muchos y ahora hay que ser valiente y demostrarlo concretamente. Ellos no entienden nuestra oración de intercesión, ni nuestro ayuno.
Hablemos en su idioma. Votemos.
Y aparezcamos definitivamente en la historia de la política Argentina. Aparezcamos para transformar.