Hacía rato (años, décadas) que la Televisión Pública nos debía un espacio donde poder contar lo que hace la Iglesia Evangélica fuera de las cuatro paredes. Y enhorabuena que llegó este momento en el que un grupo de intrépidos productores, conductores y todo un staff de gente idónea para la tele, se puso en marcha con este proyecto televisivo al que dieron en llamar “Buenas Noticias”.
Nombre que puede sonar a poco trabajado, pero que expresa lo que es el ADN del pueblo evangélico: contar las buenas noticias, en medio de un mundo convulsionado. Dar esperanza y reflejar que existe otra manera de vivir fuera de la permanente confrontación con la que convivimos a diario.
Así es que desde este nuevo semanario que se ve los sábados a las 10:30 horas por la Televisión Pública Argentina uno puede enterarse de las entidades y organizaciones evangélicas que realizan loables trabajos para la comunidad. Desde aquella iglesia que cuenta con un merendero o una escuela rural hasta organizaciones de profesionales que construyen casas para las familias más desposeídas; todo pasa por “Buenas Noticias”.
El alto contenido del programa tiene su correlato con una amena conducción a cargo de Ana Saco e Isaías Saracho, quienes van dándole forma a una dupla que promete posicionarse en la memoria de los televidentes. Por otra parte, Martín Flores aporta sus notas callejeras, entrevistando a diversas personalidades del mundo cristiano, quienes cuentan sus historias de vida. Y la música, por supuesto, tiene su espacio al final de cada bloque con una banda invitada en vivo.
La producción de “Buenas Noticias” está a cargo de un equipo integrado por Jonatán Bogacki, Marcela Sinturión y Pablo Muñiz, todo ellos experimentados en eso de ponerse el overol y trabajar duro durante la semana para entregar en bandeja al televidente un producto apetecible a los ojos y a los oídos, lo que no es poco.