“Cuando Ana comió tuvo fuerzas para acercarse a la casa del Señor y hablar con Él…” Leer cada día un texto de la Biblia alimenta tu espíritu, te da fuerzas, renueva tu fe, te desafía, hace tuyas esas palabras, te lleva de la pasividad a la acción.
Un voto es confianza, es creer a quien tengo en frente, apostar a una propuesta, querer alcanzar ese imposible.
Un voto no es solo esperar que otro haga algo por mí, sino comprometerme a hacer también desde mi lugar.
Quien hace o compromete un voto ha crecido, dejó de lamentarse y se involucró en la realidad con una propuesta de cambio.
Hoy te animo a que des un nuevo paso (una oración: en palabras o aun escrito), que te comprometas con lo que desees alcanzar. Si crees en las palabras de Dios, hace un voto de confianza y seguí avanzando… ¿lo ves? Ya no hay angustia, ahora hay certeza.
“Con gran angustia comenzó a orar al Señor y a llorar desconsoladamente. Entonces hizo este voto: ‘Señor Todopoderoso, si te dignas mirar la desdicha de esta sierva tuya y, si en vez de olvidarme, te acuerdas de mí y me concedes un hijo varón, yo te lo entregaré para toda su vida, y nunca se le cortará el cabello’.” 1 Samuel 1:10,11. La Biblia
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