Por Pablo Garay

Hoy más que nunca se cumple la palabra profética de Isaías 59, donde nos relata como una nación se aparta de Dios por causa de la iniquidad de los hombres que manchan sus manos con sangre inocente, que hablan mentira y no buscan la justicia.
Isaías‬ ‭59:3-4‬: “Ustedes tienen las manos manchadas de sangre y los dedos manchados de iniquidad. Sus labios dicen mentiras; su lengua murmura maldades. Nadie clama por la justicia, nadie va a juicio con integridad. Se confía en argumentos sin sentido, y se mienten unos a otros. Conciben malicia y dan a luz perversidad.”
Isaías‬ ‭59:14-15:‬ ‬‬ “Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir. Y la verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en prisión; y lo vio Jehová, y desagradó a sus ojos, porque pereció el derecho.”
Nada difiere esta antigua descripción social a lo que estamos viviendo hoy en nuestro amado país. Pasaron miles de años, y el hombre evolucionó en conocimiento, ciencia, tecnología, pero lamentablemente la maldad de la humanidad sigue intacta.
Hoy es Rodríguez Lastra quien por no hacer lo malo, quieren que vaya preso, mañana puede ser cualquiera de nosotros. Por eso este capítulo 59 reserva una esperanza para el pueblo que confía en Dios y en su justicia:
Isaías‬ ‭59:21‬ : “En cuanto a mí —dice el Señor —, este es mi pacto con ellos: Mi Espíritu que está sobre ti, y mis palabras que he puesto en tus labios, no se apartarán más de ti, ni de tus hijos ni de sus descendientes, desde ahora y para siempre —dice el Señor”.
Seguiremos levantando la voz de la Verdad y la Justicia, por un país que se arrepienta y vuelva a Dios.