Por Gustavo Marini
Me asombra que algunas personas que profesan la fe cristiana tengan un fanatismo tan extremo en cuestiones políticas, rozando la idolatría (que el diccionario define como “exceso de amor”).
Dios no vota y es MUUUUCHOOOOO más grande que cualquier ideología y está más allá de cualquier pensamiento político. En la Biblia, Jesús nos dijo que su Reino no era de este mundo y nunca quiso tomar posición política alguna.
El socialismo pone en el centro al hombre y no a Dios. El capitalismo pone en el centro al dinero y el comunismo es ateo, o sea niega a Dios.
El problema de los partidos políticos es que no trabajan para todos; de ahí el nombre “Partido”, o sea, trabajan para una parte, no para el todo. El nuevo pacto que hace Jesús en el Nuevo Testamento es para todos (judíos, gentiles, libres, esclavos, pobres, ricos, etc.).
La Biblia nos invita a llevar el Evangelio a todas partes, pero no creo en llevar los partidos políticos a las iglesias, porque llevan el germen de la división.
La Palabra dice que “todo reino dividido contra sí mismo quedará asolado y toda ciudad o familia dividida contra sí misma no se mantendrá en pie” (Mateo 12:25). Creo que es obvio que las divisiones en nuestro país que vienen de larga data han asolado la nación y lo vemos todos los días.
La Biblia también dice que el mundo va a creer cuando seamos uno, así que las divisiones en las iglesias no ayudan a los que miran desde afuera. Expresarse políticamente en las redes está bien, pero las peleas y contiendas que se ven entre cristianos no ayudan a la unidad. Así no podemos esperar unidad en nuestro país. ¡Qué mal testimonio que estamos dando!
En mi opinión la participación política debe ser a título personal y fuera de las iglesias. Los pastores no son dueños de las ovejas, las ovejas son de Cristo. Los pastores deben llevar las ovejas a Cristo.
Finalmente les recuerdo que sólo Jesús cambia la vida de las personas y no los políticos que lamentablemente trabajan para construir poder para sí mismos.
Es mi oración que Dios transforme esta crisis para bien y traiga luz sobre su iglesia.