Por Diego Ruscitti

El seleccionado está a un paso de la gloria y hay una gesta silenciosa detrás de Sergio Hernández.
Con el triunfo ante Francia y el pase a la final, Sergio Hernández extendió su récord en Mundiales a 21 victorias y apenas cuatro derrotas. Por si fuera poco, dirigió tres Copa del Mundo y en todas las ocasiones consiguió meter a la Selección argentina en cuartos: alcanzó el cuarto puesto en Japón 2006 y el quinto en Turquía 2010. Aquí en China ya está en el umbral de la gloria tras una victoria épica ante Serbia en los cuartos de final y un aplastante triunfo sobre Francia en semis. La Oveja, el técnico más exitoso en la Liga Nacional con 20 títulos, ya dejó una impronta imborrable en la Selección Argentina.
Sin embargo, no es el único artífice de este gran momento. Detrás de todo gran entrenador hay un staff que trabaja duro, duerme poco y realiza un análisis bien detallado para entregarle al coach. Ellos tienen una gran responsabilidad en el funcionamiento del equipo. Así como Popovich tiene como ayudante a Steve Kerr, experimentado y multicampeón de la NBA, Hernández cuenta con entrenadores de primer nivel y campeones de Liga Nacional. Ellos acaparan las madrugadas chinas y, entre mate y mate, cumplen un rol determinante dentro y fuera de la cancha.
Duermen tres o cuatro horas por día para poder enviarle por mensaje a cada jugador una observación completa del rival, que se compone de un compacto de partido con resumen detallado individual y colectivo del próximo seleccionado que tengan que enfrentar, además, de un resumen de la defensa que ha mostrado durante el torneo su competidor.
El análisis estadístico lo lleva Gabriel Picatto (campeón con Boca), un especialista en la materia. El individual de cada jugador lo trabajan los entrenadores de juveniles en la Selección Juan Gatti (medalla de oro con Argentina 3×3 en Juegos Olímpicos Juveniles) y Maxi Seigorman. Silvio Santander (campeón con Quimsa), se encarga de la compaginación final y es el filtro en la información que luego recibe Sergio Hernández.
Cada noche hay una reunión. Todos los entrenadores se juntan, dialogan y buscan despejar todo tipo de dudas. Aparte de ocuparse de los otros equipos, la tarea también es para los basquetbolistas de Argentina, luego de los partidos, exhiben un análisis de lo hecho por Argentina.
Los colaboradores que están detrás de la Oveja, tienen toda la libertad de parte de Sergio para encabezar los trabajos individuales de los jugadores en las prácticas o lo que necesite el propio DT en ese momento.
Las horas del día no alcanzan, ellos lo saben, por eso los kinesiólogos también trabajan duro durante la madrugada. Es el tiempo donde el jugador puede relajarse y dejarse llevar por el tratamiento. Paulo Maccari realizó un trabajo estupendo, recuperando a Campazzo de un esguince y a Gabi Deck de un golpe profundo en una de sus costillas.
En el aspecto físico, no se puede dejar de mencionar al platense Manuel Álvarez, uno de los mejores PF del mundo, que cuenta con un recorrido amplio en la Selección Argentina: convivió primero con la generación dorada y lo hace actualmente con este enorme grupo. Los jugadores valoran mucho su trabajo y destacan que nunca se queja. Es un personaje muy importante en el cuerpo técnico de Sergio Hernández, ya que también es consultado a la hora de diagramar viajes y estadías durante la competencia.
Argentina está haciendo un Mundial histórico, consiguió la plaza a Tokio 2020, uno de los objetivos fuertes que tenía este grupo, y ya está entre los dos mejores del planeta. Y, en gran parte, fue gracias al trabajo silencioso de estos personajes.

Fuente: TN.com.ar