Como cada invierno, tiene lugar en la puerta del Hospital Lucio Meléndez, «Jesús es mi abrigo». Un grupo de voluntarios movidos a misericordia emprenderán, nuevamente, la tarea de llevar un abrigo, un café caliente, pero sobre todas las cosas, amor y contención a personas en situación de calle. Cada año, en junio, la puerta del Hospital de Adrogué se convierte en un verdadero ropero comunitario que beneficia a decenas de personas en situación de calle. Pero para cumplimentar esta tarea, se necesita de la colaboración de la gente que, tal vez tenga ropas de abrigo, frazadas y calzado, no importa los talles. Mariela Duré, impulsora del proyecto, cuenta que “queremos agregar, este año, leches larga vida, puesto que vimos muchas mamás con nenes chiquitos que van en busca de abrigo, pero que también tiene necesidades básicas como la leche para sus hijos”.
A quienes puedan ayudar, pueden escribir a la fanpage: www.facebook.com/Jesusesmiabrigo