Por Guadalupe Michaelis (*)
El viernes 6 de septiembre pasado la Avenida Santa Fe tuvo algo más de dos horas mágicas. El Auditorio Beethoven recibió a Julio Vallejos con su «Daydream» e invitó a soñar a todos los presentes viajando con la imaginación a todos los paisajes y situaciones que llevaron al artista a experimentar los momentos de inspiración que dieron origen a este «sueño de día».
Una sala llena de espectadores atentos que recibieron con entusiasmo y gratitud a los músicos invitados que aportaron al show de Julio Vallejos un sinfín de matices.
Una chacarera, un tango que robó hermosos aplausos y un ambiente de profundo respeto fueron el marco ideal para que el piano fuera protagonista y para que se luciera con la participación del violonchelo, el bandoneón, un violín y hasta una bailarina que enriquecieron una despedida con sabor a bienvenida.