Son pocos los que se animaron a hacer del humor un vehículo para llevar los valores cristianos. Y en ese puñado de intrépidos que hicieron caso omiso a la idea de la incompatibilidad entre humor y cristianismo, emergió, hace unos años, la figura de Juan de Montreal.
Hijo de un popular predicador argentino que se radicó en los Estados Unidos hace un tiempo, Juan decidió hacerse de un nombre propio para desarrollar su carrera artística dentro del circuito evangélico.
Y fue tan propio su nombre que no le hizo falta un apellido; tan solo un lugar geográfico –que le da nombre a la banda que tenía con sus hermanos- le da el contorno que Juan necesita para que cuando alguien diga “Juan de Montreal”, todos sepan de quién se está hablando.
En esta entrevista, Juan habla de la cuarentena, de la iglesia, de las críticas y se explaya en su nueva creación, el “Gran Cristiano”, una parodia del reality “Gran Hermano”… pero en modo evangélico.

¿La cuarentena y el encierro te inspiraron a hacer “Gran Cristiano” o es algo que ya venías planeando? ¿Qué objetivo te planteaste al idear esta tira?
La propuesta de “Gran Cristiano” no estaba pensada desde antes, pero sí el hecho de hacer un crossover con los personajes, de juntarlos, pero el tiempo no me alcanzaba a causa de los viajes y toda la rutina. Ahora que se dio lo de la cuarentena logré hacerlo y surgió la idea de “Gran Cristiano”. Fue una idea familiar porque mi esposa, Walky, y mi papá, fueron parte, y veo que está teniendo una buena marcha en las redes.

Hiciste uso de varios de tus personajes en esta nueva tira. ¿Llega la hora del recambio para 2021? ¿Habrá nuevas caricaturas evangélicas?
Recambio de personajes no creo, porque los que tengo ahora, que son más de 10 son parte de una marca ya establecida. Crear más personajes puede convertir esto en un kiosko. Así que prefiero que el recambio venga con el contenido que haga en las redes sociales o en Tik Tok… tratar de acompañar a esta generación en la evolución de las redes. Creo que mi recambio va a ir por ahí, pero en cuanto a personajes y segmentos, creo que lo mejor va a ser potenciarlos.

¿Dónde enmarcarías lo que estás haciendo? ¿En algo ministerial o sencillamente, una carrera artística?
Para mí va unidas ambas cosas. Puedo llegar así a mucha más gente. No me gusta etiquetarme y encerrarme en un vínculo. Si yo me presentó así como comediante, tengo más alcance que dentro de las cuatro paredes. La idea, en general, es que soy un cristiano que hace humor, y no un humorista cristiano. De esta manera, puedo llegar mucho más allá.

¿Creés que está valorado el humor como instrumento para transmitir valores cristianos? ¿Nos estamos perdiendo un valioso recurso?
El arte es un gran recurso para llevar el mensaje. El humor es algo muy poderoso porque primero ataca las emociones de las personas, porque uno se ríe, se distiende, se despeja… podemos usar las emociones para llegar a lo genuino y creo que el humor, la comedia, es una gran herramienta para transmitir un mensaje.

Tenés más de un millón de seguidores sumando tus principales redes sociales. La fama, ¿es puro cuento?
La fama y la popularidad están. El hacerte viral es una sensación linda pero no es lo primordial. Un día las redes sociales se van a apagar y ese millón va a desaparecer. Por eso no hay que vivir de la fama sino aprovecharla para dar el mensaje correcto, que es el de la Salvación por medio de Jesús, a quien ponemos delante de todo lo que hacemos.

Con el humor se ablandan las tensiones, sin embargo en algunos de tu sketchs tocás temas que son sensibles. En especial, temas como el de los hijos de pastores que son descuidados por sus padres por causa de la iglesia, para dar un ejemplo. ¿Cómo son recibidos, generalmente?
Los videos y parodias tienen diferentes sensaciones en la gente. Hay gente que no aguanta que yo haga parodias o imite a pastores o hijos de pastores, y me critican y me dan duro. Pero la intención de lo que yo hago es intentar hablar algo que no se dice, que se calla, mostrar una realidad a través del humor. En vez de hacerlo en un púlpito y exhortar a todo el mundo lo hago a través de la risa. Y hemos tenido muchos testimonios de hijos de pastores apartados del camino, que regresan o intentan reflexionar en un video donde se ve una realidad que vivieron pero nunca se animaron a decir. Es un poquito sacar a luz algunas cositas, sin por esto faltar el respeto a nadie. Por eso no se sugieren nombres ni se ataca puntualmente a nadie.

¿Cómo te las ingeniaste para seguir produciendo contenidos durante la cuarentena?
Es una dinámica, algo que vengo haciendo hace años. Trato de ir con las tendencias. Ahora es la cuarentena, el tapabocas, cosas que pasan en la realidad y uno puede sumar diferentes situaciones y parodias. En casa uno tiene la mente más despejada para pensar. Antes, con los viajes, era más complicado.

¿Hubo algún sketch que te haya traído problemas con la iglesia? ¿Cuál fue la crítica más mordaz y dañina que te hicieron por alguno de tus sketches?
En todos mis videos siempre hay un crítico que ataca. Unos más que otros. Cuando hice “Tipos de predicadores” o las “Danzoras”, porque supuestamente estaba fomentando el homosexualismo porque usaba una peluca de mujer. Pero, también va de quién viene el ataque. A veces son personas que te critican y ni siquiera tienen una fotito de perfil en sus redes. Pero uno está enfocado en transmitir un mensaje. Críticos siempre habrá, aunque hagas todo perfecto. Es bueno que te critiquen para ser humilde y no responder con la misma vara, sino hacerlo con amor.

¿Creés que esta pandemia cambió nuestra manera de ser iglesia?
Totalmente cambió. Para mí que habrá un cambio grande en la era digital de las iglesias. Este golpe es propicio para que la iglesia se haga más fuerte. Algunos piensan que esto es una maldición, pero para mí es una gran posibilidad que Dios nos da para que nos hagamos fuertes en la era digital y así llegar a todo el mundo. Y no cerrarnos en nuestras congregaciones, sino llevar la Palabra a muchos más de manera dinámica y didáctica a través de las redes.

Dicen que la pandemia desnudó lo mejor y lo peor de la iglesia. ¿Estás de acuerdo con ese enunciado? ¿Por qué?
No lo considero tan así. Pero sí nos dio una enseñanza. Cosas que debemos cambiar y mejorar, como Cuerpo de Cristo. Estábamos acomodados a un sistema que se rompió todo y ahora hay que acomodarse. Creo que este es un gran cambio para la iglesia que viene, para la nueva generación. Estos golpes siempre traen grandes cambios y creo que ayudará para bien, para que la iglesia mejore.

¿Qué es lo primero que vas a hacer cuando se levante la cuarentena y todos podamos volver a besarnos?
Lo primero que haría es abrazar. Abrazar a la gente, a los amigos… extraño la actividad, estar con la gente. Me gusta leer los “jaja”, pero extraño ver el “jaja” en la gente que tengo al lado. Espero con tranquilidad ese regreso.

Por último, ¿ratificás o rectificás ese trascendido sobre una supuesta tira para una histórica revista juvenil cristiana, en la que habría un tándem conformado por KrityKon y Cristianeitor, aquél famoso personaje creado por Dante Gebel en los ’90?
Hacer algo con Dante y su personaje Cristianeitor sería una gran revolución. A Dante lo admiro y él apoya mucho lo que hacemos. Es como un maestro y que él apoye esto que hacemos nos hace ver que vamos por buen camino. Creo que podemos seguir lo que él inició en los ‘90 y continuarlo con mucha más fuerza. Así que, claro que sí. Lo RECTIFICO.