El pasado viernes 28 de septiembre medio centenar de postulantes rindieron examen en el Congreso de la Nación con intenciones de candidatearse para el puesto de Defensor de la Niñez a nivel nacional. Estos llegaron a esta instancia tras haber pasado las tres etapas previas a este examen, que es el último filtro para elegir a la persona que ocupará un cargo que se creó hace trece años pero que aún está vacante.
La jornada se desarrolló con total normalidad, aunque en la previa se sabía cuál era la tendencia de la Comisión Bicameral a la hora de las evaluaciones. Ocho de las diez legisladoras de la Comisión se habían pronunciado a favor del aborto y hoy lo hacen con la Ideología de Género, la cual se quiere implementar a toda costa en la ESI (Educación Sexual Integral). Además, solo un puñado de postulantes eran pro vida con lo cual se vio aun más reducida la posibilidad de que un candidato o candidata celeste llegue a ese lugar.
Pasados tres días, fueron entregados los resultados de la prueba escrita: ninguno de los postulantes que se habían expresado públicamente en defensa del niño por nacer aprobó el examen. ExpoVida Villa Ballester
El Defensor del Niño debe velar por los intereses de los niños y representarlos en los momentos donde quedan a expensas de injusticias sociales y de desamparo. Como expresó en su momento, en la web El Parlamentario, la Senadora Carla Carrizo, cuando presidía la Bicameral de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente, “los niños tendrán ese árbitro frente a los adultos cuando pierden días de clases, cuando no alcanzan las vacunas cuando las provincias usan el federalismo para violar derechos y políticas nacionales y cuando la magnitud de las distintas formas de violencia y descuido y destrato hacia los niños se silencian”. A raíz de esta declaración, surge la duda de cómo representaría estos intereses una persona que pretende, legalmente, terminar con la vida de los niños antes de que nazcan.
La Lic. Ana Valoy fue una de las postulantes que vio rechazada su evaluación. Valoy viene desarrollando, en Tucumán, una encomiable labor en la prevención del abuso y en la defensa del niño por nacer. Visiblemente contrariada con los resultados, contó que “a la sociedad le toca ahora la tarea de ser veedor en estas últimas instancias que son las más discrecionales porque sería una tragedia nacional que el Defensor o Defensora de los Niños sea abortista. ¿Cómo funcionaría esto? ¿Vamos a matar a los niños antes que nazcan, pero luego vamos a proteger sus derechos? No podemos permitir que un cargo tan sensible lo ocupe una persona que quiera pervertir a los niños imponiendo la ideología de género”.
Seguramente quedarán instancias donde los postulantes que vieron rechazada su evaluación pedirán revisión, pero es dudoso que le concedan ese derecho. Más allá de los nombres, ya quedó casi determinado que el cargo de Defensor del Niño estará en manos de una persona que falló a favor de la legalización del asesinato del niño por nacer.