Por la Lic. Mónica Costa

¿Existen los súper alimentos? ¿Para qué sirven? ¿Cómo podemos incorporarlos a nuestra alimentación?
Los nutricionistas solemos escuchar muchas preguntas con respecto a los alimentos, sus calorías, cuál engorda y cuál no. Pero pocos nos preguntan respecto de la calidad de los mismos.
Los súper alimentos están “muy de moda” pero ¿realmente estamos informados respecto de ellos?
Veamos juntos de que se trata. Por definición un súper alimento es aquel que nos proporciona vitaminas y minerales de forma natural. Además son ricos en fibra, fitonutrientes y antioxidantes como las vitaminas A y E. Otra característica es que son de baja densidad calórica, es decir que tienen pocas calorías por gramos de alimento.
Nuestra sociedad atraviesa un período de abundancia en oferta de alimentos, pero muchos de ellos son productos refinados e industrializados. Desde la primera infancia elegimos productos listos para consumir, prefritos o productos azucarados. Sin formar hábitos saludables en nuestro niños, aumentando la incidencia de obesidad, diabetes e hipertensión arterial en niños y adolescentes. ¡Cuánto nos estamos exponiendo a sufrir enfermedades crónicas por no elegir bien lo que comemos! Esto, por no tomar conciencia de la estrecha relación entre salud y alimentación.
Es por este motivo que los súper alimentos nos ofrecen una opción de cambio para nuestra dieta debido a que son alimentos en su mayoría crudos y mucho más densos en nutrientes que los alimentos industrializados. Estos alimentos nos ayudarán a prevenir el desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión, sobrepeso, obesidad y patologías cardiovasculares. Sin perder el foco en la importancia de una alimentación variada y en su justa porción.
La gran pregunta es ¿cuáles son estos alimentos? Acá te paso un pequeño listado para que los conozcas y los incorpores a tu vida diaria.
Vegetales de hoja verde como por ejemplo el Kale o col rizada, que podemos encontrar en mercados del barrio hoy en día. Es rica en antioxidantes, ácido fólico, B12, hierro y betacarotenos. Muy recomendable para quienes eligen una alimentación vegetariana.
Los brotes son ricos en vitaminas A, B y C. Tienen gran valor de saciedad. Se pueden obtener a partir de las semillas germinadas o activadas. Aumentan la digestibilidad y el valor nutricional a las semillas.
Crucíferas como coliflor, brócoli o repollo contienen antioxidantes, vitamina C y selenio. Nos protegen contra el cáncer, especialmente de colon y otras enfermedades crónicas.
Alimentos fermentados son promotores del crecimiento de bacterias intestinales que cumple una función inmunología. Dentro de los fermentados podemos encontrar el yogur y el kéfir, por ejemplo.
Podríamos seguir nombrando otros alimentos como el aceite de olivas, los frutos secos o los cítricos. Pero me parece importante recalcar que más allá de la moda de los Superalimentos no debemos salir corriendo a comprar alimentos caros sino que debemos basar nuestra alimentación en alimentos naturales como frutas, verduras, cereales integrales, carnes y lácteos. Aprovechando frutas y verduras de estación, utilizando las verduras en su totalidad evitando desechar pencas de acelga u hojas de remolacha. Eligiendo frutas limpias y con cáscara. Volviendo a lo natural más que a lo súper.