Por Mónica Costa
Se acercan las fiestas y para muchos suele ser una preocupación. Parece ser que el mundo se termina el 31 de diciembre y es nuestra última oportunidad para comer.
Aquellos que se han tomado el trabajo de tener una alimentación ordenada y saludable durante el año entran en pánico, otros sencillamente no tienen idea de la cantidad de calorías que estas cenas implican.
En nuestra latitud conspiran contra nosotros comidas de invierno altamente calóricas con 30 grados de calor. Además, no debemos olvidarnos del consumo de bebidas alcohólicas que sumamos esa noche, los aperitivos, el vinito y la sidra para brindar que aportan calorías sin nutrientes. Sin lugar a dudas las fiestas son un desafío para incorporar buenas elecciones a la hora de armar nuestro menú.
¿Cuantas calorías podríamos consumir en nuestra mesa de Navidad y Año Nuevo? Aproximadamente 5000 calorías: el doble de las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud para el consumo diario. Si, el doble en una sola cena. Estos interminables festejos del mes de diciembre pueden dejarnos un saldo de 5 o 6 kilogramos más en nuestro haber.
¿Pero qué podemos hacer para no caer en esta trampa? Acá les dejo algunos tips para organizar una cena, disfrutar y sentirnos livianos.
• Mantener el orden en la alimentación es el pilar fundamental, por eso realiza todas tus comidas de manera habitual. Desayuno, almuerzo, merienda y cena. Incorpora a la merienda una buena porción de proteínas. Ejemplo: licuado de media banana con leche, un sándwich de pan árabe con jamón y queso, unas tostadas con huevo revuelto.
• La cena buffet suele entusiasmar a los comensales, pero puede ser el peor enemigo a la hora de controlar la ingesta. Te sugiero que organices un menú con entrada, plato principal y postre. Así podrás controlar más fácil cada plato que vas a consumir esa noche. Si no tenés la opción de elegir y sabés que te vas a encontrar con una mesa llena de manjares, tomá un plato pequeño y elegí bajo el mismo concepto. Elegí una porción que represente la entrada y otro para el plato principal. El picoteo hará que no tengas noción de cuánto comiste.
• Como les digo siempre, presten atención a la sensación de saciedad. Ése es el momento de detenerse.
• Mesa dulce, otro de los grandes peligros de la noche. Veamos algunos números para saber de qué hablamos. Por ejemplo, una porción de pan dulce nos aporta 250 calorías, el turrón 150 y una copa de sidra 120. Sumamos 520 calorías y solo comimos una porción y brindamos.
• Por ultimo las fiestas son un momento en el año para celebrar con familiares y amigos: es un momento para compartir y disfrutar. Que la cena no sea una preocupación. Sólo es cuestión de organizarse.