Por Claudio Bodean
La temporada navideña y fin de año están llenos de momentos para pasar con la familia, los amigos y los seres que más apreciamos. Esto implica que se lleven a cabo reuniones sociales en las que no puede faltar la comida, ya que crea vínculos sociales al ser compartida.
En ocasiones, también se incluye el consumo de bebidas alcohólicas como parte de la interacción social y, al requerir mayor tiempo, se da la inactividad física, lo cual contribuye al aumento de peso.
De igual forma, esta época se caracteriza por haber un aumento en las compras debido a las promociones ofrecidas en los grandes comercios. Asimismo, las personas aprovechan para comprar regalos, electrodomésticos y equipar sus casas.
“Sin embargo, aunque los ambientes propicien ciertas conductas de consumo, no debemos perder el control porque esto nos trae consecuencias negativas a nivel físico, mental, emocional y económico”, dice Alfredo Asturias, terapeuta especialista en adicciones y codependencia.
Es decir que es bueno participar en las fiestas y reuniones sociales de estas fechas, pero, a su vez, debe cuidarse de caer en los excesos.

Cómo saber si hay exceso
Cuando nuestras conductas se salen de control, existe una adicción y esto puede ser hacia la comida, el consumo de alcohol, de sustancias estupefacientes, el uso de redes sociales y las compras, entre otras formas. Estas surgen a partir de patrones de conducta mal aprendidos y se dan cuando las personas tienen un mal manejo de las emociones a través de consumos y conductas que traen consecuencias negativas para la vida. Para alguien con personalidad adictiva, esta época es peligrosa porque hay demasiada exposición a factores como el alcohol, las comidas y las compras. De hecho, el mayor número de recaídas en los adictos se da en tiempos de las fiestas de fin de año y Navidad.

Consecuencias y algunos consejos
La adicción es progresiva, los síntomas van en aumento y las consecuencias son cada vez más grandes. Nos damos cuenta de que tenemos un problema cuando dejamos a un lado las cosas importantes por otras que no necesitamos.

Comida
De acuerdo con las opiniones de especialistas, en las fiestas de fin de año muchas personas caen en excesos, incluyendo el consumo de las comidas. Para muchos se convierte en un gran buffet libre de calorías, con harinas refinadas, azúcares, grasas y alcohol y de productos tradicionales que están en todas las reuniones durante diciembre y, debido a las horas invertidas en los diferentes compromisos sociales, se reduce la cantidad de tiempo en actividad física.

Lo ideal es disfrutar de las fiestas sin caer en excesos, consumiendo una variedad de platos de la época sin descuidar el aspecto de la buena alimentación y el peso saludable. Esto no quiere decir que deba pasar hambre, sino llenar nuestras mesas de deliciosos manjares pero no nuestros estómagos a más no poder. Esto nos impediria vivir estas fiestas de forma sana, con vitalidad y energía.
Estos son consejos que proporcionan los especialistas para pasar las fiestas sin descuidar su salud:
• Desayunos saludables. Empiece bien el día con frutas frescas y panes integrales. No se salte ninguna comida, de lo contrario, llegará a la siguiente con más hambre y comerá más.
• No abandone el ejercicio físico. Haga sesiones cortas todos los días. Aproveche a realizar caminatas y subir escaleras.
• Si prefiere una bebida alcohólica, que esta sea el vino, pues contiene menos cantidad de calorías.
• Beba agua para hidratarse, así como para eliminar toxinas del organismo.
• Planifique un menú equilibrado con poca grasa. De preferencia, que este sea algún tipo de ave. Que su mayor guarnición sean verduras horneadas o al vapor.
• Sea selectivo entre los alimentos que tiene en casa. Pruebe de todo pero en pocas porciones para contar con un balance.

Alcohol
Es posible reconocer que existe un problema con el alcohol cuando se dan consecuencias como situaciones problemáticas con otras personas, hechos de tránsito, fiestas prolongadas y el descuido del trabajo a raíz del consumo.
Hay que recordar que también hay consecuencias económicas, ya que se destinan los fondos para las fiestas y no para cubrir necesidades que deberían tener prioridad.
Para no tener estas consecuencias, se recomienda beber con moderación. De igual forma, es importante designar a un conductor que sea responsable. Comer para tener una base en el estómago y que el alcohol “pegue menos”. Beba los tragos de manera pausada.

Compras desmedidas
¡No se deje llevar por los impulsos! Para evitar consecuencias negativas en el aspecto económico, lo recomendable, según la lógica, es no gastar más de sus ingresos, no endeudarse con tarjetas y préstamos, realizar un presupuesto que cubra sus necesidades y definir lo que gastará en regalos.
Una persona con problemas debe tomar otras medidas como no utilizar tarjetas de crédito, y portar determinada cantidad de efectivo -no mucha- y, si tiene pareja, que sea ésta quien maneje los gastos impostergables de la casa. De lo contrario, en enero tendrá que pagar las consecuencias que afectan a toda la familia.

Consulte con expertos
En el caso de haber un problema de dependencia, busque ayuda emocional y espiritual, tanto para el adicto como para la familia. Existen terapias y grupos de apoyo que contribuyen a mejorar su estilo de vida y a ayudar al adicto porque esos problemas podrían convertirse en una bola de nieve también para quienes están a su alrededor.
Es un tiempo de disfrutar estas fiestas con moderación y a conservar las partes positivas de estas: “si logramos moderar nuestras conductas, disfrutamos los eventos sin tener consecuencias negativas. Pasémosla bien y los demás también la pasarán bien”.
Pero por sobre todas las cosas demos el lugar de celebración a quien debe tenerlo en esta fecha… precisamente no es la comida, ni las compras, ni la música, ni el alcohol, sino JESÚS, nacido para libertad de todos nosotros.