Fue noticia la semana pasada cuando su mural fue censurado en el frente del Hospital Piñero. En días en los que la celebración de la vida se ha convertido en un crimen, la pintora Lisette Feider redobla su apuesta y propone una pintada para este sábado en las inmediaciones del establecimiento en el que su obra fue censurada.
En este breve diálogo con DiarioPC, Lisette nos cuenta cómo vivió esta experiencia y qué prepara de cara a este sábado.

¿Cómo surgió la iniciativa de pintar el mural?
El hospital me conoce hace mucho tiempo. Hace unos años doné una obra al servicio de oncología del hospital, que aún está ahí. Es una tela que está pegada en un ventiluz. Mi obra es amplia, pero suelo pintar figuras religiosas porque veo el ataque sufrido permanentemente por los grupos radicalizados feministas. Entonces mi manera de reparar eso es crear otra obra. Allí surgió la idea de pintar a la Virgen en ese ventiluz. Ya en otras ocasiones he pintado a la que se denomina la Virgen de Vientre de Cristal, que es como una recreación de la Virgen María esperando a Jesús.
Entonces, como estaban renovando la pintura de los edificios, ofrezco un par de proyectos a la dirección y ellos evaluaron y avalaron mi propuesta, así que hasta me pusieron los andamios para hacer el mural.

¿Te sorprendió la embestida abortista para lograr que tu mural fuese invisibilizado o esperabas alguna reacción desde ese sector?
No me sorprende la agresión, pero sí me parece desmedido y un despropósito absoluto hacer ese tipo de interpretaciones de un mural que ni siquiera tenía ninguna insignia, ni siquiera ningún pañuelo. Solo intenté con pintar la vida. Parece que es eso lo que molesta: pintar la vida. Siempre digo, si los abortistas tuvieran que pintar un mural, no salen de la leyenda “aborto libre” o de un pañuelo verde, porque no pueden pintar el producto de lo que promueven, entonces, cuando uno pinta la vida, es juzgado. Así es que revisaron mi perfil, vieron mi pensamiento –el cual tengo derecho a tenerlo- entonces, a partir de eso justificaron la censura desde mi ideología y yo soy libre de pensar como quiero y eso no tendría por qué interferir en el juicio por mi obra porque yo no le puse ningún distintivo de ningún tipo. Así que me parece absolutamente demencial lo que han hecho. Y dejaron en evidencia las profundas contradicciones porque ellas se supone que son promotoras de derechos y hoy actúan como una dictadura ideológica.

¿Qué sentiste al ver una tapia ocultando tu pintura?
Y, es como si me hubieran tapiado a mí. Sentí las maderas encima de mí. Estoy con insomnio, tengo angustia. Si bien es enorme el acompañamiento y apoyo de la gente, es algo tan irracional, que se hace muy duro digerirlo y lo lamento muchísimo. Este daño, en realidad, es a la sociedad, porque van a empezar a callar los micrófonos de los periodistas que piensan distinto.

¿Cómo te preparás para el sábado? ¿Cuál es la propuesta y quiénes están convocados?
Se están convocando desde distintos sectores provida y son todos bienvenidos. Tenemos un solo fin y tiene que ver con la libertad de expresión y la defensa de la vida. No nos pueden callar. Yo voy a pintar en vivo y los niños están invitados a que vengan a dibujar. Dejaremos sus mensajes por la vida pegados en el hospital. Vendrán referentes provida a hablar y se están sumando muchos de varios lugares. Son todos más que bienvenidos.
La cita es para este sábado 18 de enero, desde las 15:00 horas, en la puerta del Hospital Piñero, Avenida Varela al 1300, en el barrio porteño de Flores. Pueden llevar pinturas, acuarelas, telas, papel, atriles, todo lo que sea necesario para que quienes quieran expresarse a través de su arte puedan hacerlo cómodamente.