Un cliente me preguntó cuánto le salía colocar una alacena. Le dije: $800.
– Me dijo: ¿Por dos agujeros? ¡Es mucho!
-¿Cuánto pensaba que le saldría?
– Suponía que al menos la mitad, respondió.
– Si querés por la mitad lo podés hacer vos.
– Es que yo no sé me dijo.
– Por $400 te enseño y así además de ahorrarte $400 tenés el conocimiento para próximos trabajos.
Le pareció bien y aceptó la propuesta. Le digo que lo primero tiene que conseguir son las herramientas: escalera, alargue, nivel de mano, lápiz, cinta métrica, taladro con percutor, mecha para pared y una llave de boca y anillo número 11.
– Pero yo no tengo todo eso y no voy a comprar solo para hacer dos agujeros, me dice.
– Bueno, por otros $200 te alquilo todas las herramientas.
– Bueno dale, me dice ya no tan convencido.
– Listo, el viernes avísame y te enseño.
– No, yo el viernes no puedo. Hoy sí tengo el tiempo.
– Pero yo hoy no tengo el tiempo para enseñarte. Además, tendrías que ir a la ferretería a comprar los materiales que son sólo dos tarugos y dos tornillos.
– Uh, ¡qué contratiempo! En la ferretería siempre hay cola -se queja-. Si vas por otra cosa, ¿no me lo comprás?
– Bueno dale, pero te sale otros $50. Eso sí, el viernes me buscás o mándame un remis, pero sé puntual que tengo más trabajos.
– ¿Qué cosa?
– Y sí, porque si tengo que venir en mi vehículo te tengo que cobrar otros $150 de movilidad.
Conclusión:
No sólo COBRO por hacer dos AGUJEROS.
Es por MI CONOCIMIENTO,
MIS HERRAMIENTAS,
MI TIEMPO,
MI PUNTUALIDAD,
MI MOVILIDAD.
¡Válido para todos los rubros!