A todos nos atrae una utopía de una Argentina que cambie milagrosamente, donde todos tengan trabajo, con un sueldo que alcance para comer, pagar impuestos, vacaciones, comprarnos cosas y ahorrar.

Donde el estado alimente a todos los pobres, asegure vivienda digna, educación, abastecimiento, honestidad, seguridad etc.

Creo que en el fondo, todos sabemos que eso no es algo real. Que probablemente si todo eso sucediera luego del voto de octubre, en unos años estaríamos nuevamente en la situación actual.

¿Por qué?

Porque esta Argentina, esta realidad que nos duele, es una construcción de cada día, año a año realizada por cada uno de nosotros.

Para que haya trabajo, tiene que haber leyes justas de trabajo, para el empresario que da trabajo y para el empleado que trabaja.

Tiene que haber empleados que cumplan honestamente su trabajo.

Tiene que haber empresarios y comerciantes que traten bien a quienes le permiten tener una empresa o negocio.

Y podría seguir con la lista, pero lo que quiero que pensemos es que usted, vos y yo, tenemos que cambiar.

Muchos ayudamos, pensamos en el otro y muchos no. Hay gente maliciosa, deshonesta, estafadora, etc.

Hay quienes roban en el trabajo y no les importa que el dueño pierda, también jefes que no tienen miramientos en hacer trabajar lo más posible y pagando lo menos posible a la gente.

Hay ricos a los que les molestan los pobres y pobres que quieren que se muera el rico.

¿Entienden que Argentina no cambia con uno u otro presidente?

Cambia con que vos y yo cambiemos, seamos mejores, respetemos al otro. Básicamente que cumplamos con lo que Dios nos pide. Que pensemos en el otro, en nuestro prójimo como mejores que nosotros.

Todos nos emocionamos con videos de ayuda mutua, de “cadenas de favores” pero ¿cuántos tomamos acción? ¿Cuántos respetamos las normas? ¿Pagamos todos los impuestos? ¿Alentamos a los que emprenden?

¿Cuántos estamos dispuestos a dejar de comprarnos algo caro para que otro pueda tener lo que le falta?

¿Cuántos colaboramos con comedores o con familias que necesitan?

Nos pasamos peleando por Macri o Cristina, en este tiempo. ¿Y si toda esa energía y tiempo lo ponemos en pensar cómo ayudar ¿Cómo generar?

Obvio que lo más fácil es decir que el gobierno esto… Que todos son iguales… Que no vale la pena molestarse…

Todo lo que hacemos impacta, para bien o para mal.

Si cada uno de nosotros, ayudamos a uno, tendremos la Argentina que soñamos, una llena de Dios, prosperidad y libertad.

DATOS:
13.000.000 de Población Activa
4.000.000 de Argentinos con Hambre.
Si entre 3 Argentinos de la Población Activa, alimentamos a 1 argentino se acaba el hambre.

¿Cuánto necesita alguien para comer?

Aproximadamente, si cada argentino activo aporta $1500 pesos por mes, se acaba el hambre. 0%.

Algunos podemos aportar más, otros menos, pero no lo veo como algo imposible.

Entonces… Si REALMENTE nos interesa el otro, deberíamos estar discutiendo cómo lo hacemos antes de a quién votar.

Max