Por Miguel Siufi

Miedo, parálisis, terror, desconfianza, desesperanza, debilidad, inestabilidad, alejamiento, son algunos términos de todo lo que hoy estamos viviendo en medio de esta pandemia, atrapados por un enemigo invisible, un virus aún en desconocimiento al 100 x 100 en lo científico en cuanto a cómo combatirlo. Una vacuna que no puede fabricarse porque no se sabe qué efectividad tiene las que van saliendo hasta ahora. En medio de todo, la debacle económica de muchos países que no estaban preparados para esto. Los gobiernos del mundo preparándose para planes conjuntos, poca visión, poco orden, poca dirección… Yo diría, un tanto perdidos algunos y otros medianamente mejores que los anteriores.
En medio de todo este desorden, la Iglesia de Cristo emerge como una tímida respuesta al ánimo y al espíritu de las personas, aún cuando sabemos que ésta cuenta con un plus tremendo llamado Espíritu Santo de Dios, el cual tiene la función de convencer a las personas de pecado, justicia y juicio, pero que a la vez da a Su pueblo la poderosa fuerza de vivir de victoria en victoria.
Parece ser que aún no nos hemos dado cuenta de ello y caímos en la charlatanería del demonio y aceptamos todo lo que el ser humano nos dice o planea, dejando de lado a Dios, que en definitiva es quien rige nuestra vida y andar diario o al menos entiendo que así debe ser.
Existen dos momentos en la Biblia donde Dios le dice a también dos personas en la historia que fueron muy usadas para dirigir al pueblo de Israel a la libertad, que va a quitar de en medio de ellos a enemigos que en lo espiritual confabulaban contra dicha libertad. Aún en los días actuales ¡Dios quiere seguir librándonos de los mismos!

Repasaremos las lecturas claves. Ellas se encuentran en Éxodo 3:8-10 y la segunda en Josué 3:9,10.
Primero
Éxodo 3:8-10 Nueva Traducción Viviente (NTV)
8 Por eso he descendido para rescatarlos del poder de los egipcios, sacarlos de Egipto y llevarlos a una tierra fértil y espaciosa. Es una tierra donde fluyen la leche y la miel, la tierra donde actualmente habitan los cananeos, los hititas, los amorreos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos. 9 ¡Mira! El clamor de los israelitas me ha llegado y he visto con cuánta crueldad abusan de ellos los egipcios. 10 Ahora ve, porque te envío al faraón. Tú vas a sacar de Egipto a mi pueblo Israel.
Segundo
Josué 3:9-10 Nueva Traducción Viviente (NTV)
9 Entonces Josué les dijo a los israelitas: “Vengan y escuchen lo que dice el Señor su Dios. 10 Hoy sabrán que el Dios viviente está entre ustedes. Sin lugar a dudas, él expulsará a los cananeos, a los hititas, a los heveos, a los ferezeos, a los gergeseos, a los amorreos y a los jebuseos de delante de ustedes”.
Nota: En el libro de Éxodo figuran seis enemigos del pueblo de Israel y más adelante, en el libro de Josué, se agrega uno más (los gergeseos). Esto nos hace ver como que se aumentan las pruebas y dificultades. Quisiera que podamos nivelar estos enemigos con todo lo que estamos viviendo en estos tiempos y donde la Iglesia del Señor es clave en la derrota o en la victoria.
1er Enemigo: El Cananeo
Su significado es “Mercader o Negociante”.
Este enemigo representa al egoísmo. Dios es mucho menos que el YO del ser humano. Cuando existe egoísmo en el corazón no se puede ver el accionar de Dios porque siempre pensamos que somos nosotros los que logramos cosas y no necesitamos de nuestro Padre.
2do Enemigo: El Hitita
Significa “Temor o Amenaza”.
Este es un enemigo invisible o bien visible pero que alardea y grita mucho, lo cual produce en nosotros miedo, parálisis, inacción, indecisiones. Últimamente estamos atravesando por el valle de la duda a través de este virus desconocido, invisible y a la vez letal, aunque no podemos negar que en la vida también tuvimos que enfrentar a los Goliats que se nos presentaban y que eran realmente visibles.
3er Enemigo: El Amorreo
Significa: “Alpinista o Montañes”.
Este enemigo busca fortalecimiento en lugares altos, en las riquezas, en lo pasajero, en lo efímero. Su posición social y económica son sus pilares y confía en sus bienes materiales. Jesús le dijo al joven rico: “Vé, vende todo lo que tienes y sígueme”. Luego de escuchar esas palabras, se alejó triste porque tenía muchas posesiones. (S. Mateo 19:21,22)
4to Enemigo: El Ferezeo
Significa “Campo Abierto”.
Representa la avaricia, afán o deseo de riquezas desmedidas; no quiere progresar, sino que quiere tener más y más a cualquier precio. El dinero y las posesiones son lo más codiciado para él. 1 Timoteo 6:10 dice “que el amor al dinero es la raíz de toda clase de males”.
5to Enemigo: El Heveo
Significa “Permanecer en lugar pequeño”.
Este enemigo está emparentado con la escasez, el conformismo y la mezquindad. «Hasta aquí nomás”, “No puedo más”, “Esto es algo que yo no podré hacer”, “Esta situación me supera, no la tolero”. Lugares pequeños, mentes escasas, conquistas chicas. El profeta Isaías dice: “Agranda tu casa, construye una ampliación. Extiende tu hogar y no repares en gastos”.
6to Enemigo: El Jebuseo
Significa «Hollar o Pisotear”.
Este enemigo tiene que ver con aquellos abusos con los que tuvimos o tenemos que luchar y lidiar con ellos. Personas que abusaron de nosotros o lo hacen hoy en día y tienen una posición de poder sobre nuestras vidas y nos dominan. Los jebuseos se ocupan de herirnos y abusarnos.
7mo Enemigo: El Gergeseo
Significa “Moradores de Barro”.
Este es el enemigo que se agrega al listado y que faltaba como una consecuencia de todos los anteriores. Tiene que ver con el amor a lo terrenal, se fija en lo que tiene delante de sus ojos y así le llega la muerte, con la fijación en valores de este sistema, está sujeto a lo material y tiene mente de esclavo. Jesús dijo: “El necio edificó su casa sobre la arena (lo terrenal) y el sabio edificó sobre la roca (sobre Jesús, sobre lo espiritual)”.
Conclusión
Es interesante analizar cómo le dice Dios a Moisés en Éxodo 3:10: “Tú vas a sacar de Egipto a mi pueblo” y en Josué 3:10 el escritor dice que “hoy sabrán que el Dios viviente está entre ustedes, porque Él les librará de estos enemigos”.
A través de los tiempos Dios usó hombres y mujeres para marcar el rumbo y conducir al pueblo a la libertad. Hoy, la Iglesia es la encargada de hacerlo, por eso la palabra dice: El Dios viviente expulsará a todos tus enemigos espirituales. Como Iglesia nuestro distintivo no es el miedo, el pánico, la chismografía informativa de este siglo, ni los grandes predicadores “Iluminados” en estos tiempos. El estará con nosotros y estando Jesús, el Rey de reyes, no debemos temer. A aquellos/llas que estuvimos con temores, arraigados a bienes materiales, a egoísmos, a avaricias o quizás atemorizados/as por la presencia de abusadores en nuestras vidas, hoy todos estos enemigos serán expulsados de delante nuestro si confiamos plenamente en Aquél que tiene el poder para vencer.
La Biblia pone su firma en una secuencia descripta por el evangelio de San Lucas 4: 18,19.
18 “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad y que ha llegado el tiempo del favor del Señor”.
Hoy el Señor Jesús nos liberta. ¡No nos dejemos dominar por nada!
Bendiciones.