Entrevista: Damián Sileo

La vida te pone a pruebas, muchas veces. Y uno las afronta con lo que tiene, con lo que puede. A veces, con el apoyo de la familia, otras veces con amigos, en algunos casos, solo. En ciertas ocasiones el dinero ayuda, pero en otras, el vil metal resulta inútil.
La historia de Sonia Velásquez transcurre por ese andarivel en el que miles de personas cuelgan los guantes o se dejan vencer antes de empezar. Sin embargo, esta joven colombiana, que capturó los corazones de millones de televidentes a partir del programa “Extreme Make Over”, enfrentó desde pequeña una situación que a cualquier mortal le habría herido la autoestima.
En esta entrevista exclusiva nos cuenta su historia y cómo se sobrepuso hasta convertirse hoy en una de las máximas referentes solidarias de América Latina.

«Tenía dos años cuando mi padre, en un ataque de ira, tiró a mi madre embarazada la llave para abrir nuestra casa, y yo que estaba en sus brazos recibí el golpe en el ojo izquierdo. En ese momento comenzó mi viaje por hospitales y médicos intentando salvar el ojo a través de operaciones y tratamientos que desembocaron en la pérdida completa de mi ojo cuando recién cumplí 17 años.
Mi casa era casa de locos. A pesar del accidente, la violencia continuó. Nació mi hermana y luego mi hermano, quienes aunque no llevan una marca en la cara, también están marcados en el alma.
No recuerdo lo que es ver con dos ojos. Mi infancia estuvo llena de dolorosos tratamientos y muchos complejos…. me refugié siempre en la lectura y en mis sueños, donde era libre de mi realidad.
Esos sueños, junto con la compañía y la inspiración de mi madre me ayudaron a continuar.
Realmente pienso que la infancia marca el futuro. En mi caso, mi lucha interna por ser feliz continúa.
No sé si esto se llega a entender, pero la felicidad, la paz y la alegría se aprenden en casa y cuando no tienes una referencia de lo que es, cuesta encontrarlos, no afuera, adentro.
Mi historia de vida ha estado marcada por una necesidad grandísima de aliviar el dolor de los niños, tal vez porque yo me veía de alguna manera reflejada en ellos y no quería que pasaran por lo que yo pasé.
Una utopía por supuesto, pero me llevó a materializar proyectos de impacto social y a comunicarlos a través de los medios”.

¿Qué te llevó a estudiar comunicación social? ¿Pensaste en llegar a conducir un programa como éste, que te hizo conocida en todo el continente? ¿Te lo habías puesto como meta?
Mi participación en programas de impacto social como Extreme Makeover Home Edition nació de la necesidad de comunicar un mensaje que potencialmente cambiaría vidas. Más que una meta era como una obsesión, que no sabía cómo lo iba a lograr, incluso pensé que era a través de fundaciones propiamente dichas, pero como mi profesión es comunicar, ahí se dio la oportunidad.

¿Cuáles son tus sensaciones cada vez que termina un programa y ves un hogar construido?
Al principio era una sensación indescriptible de ternura, admiración y agradecimiento, luego con el tiempo esto se fue tornando en humildad, porque en realidad el hecho de entregar una casa aunque es un gran alivio y una gran ayuda, no es garantía que le cambia la vida a nadie.

¿Solo eras la cara visible del programa o también producías los contenidos?
Nosotros intervenimos en todo el proceso en las 22 casas que entregamos en Argentina, México y Chile. De hecho continúo con la empresa Sherwin Williams a quien sirvo como vocera y sigo realizando reconstrucciones de espacios y remodelaciones en Norteamérica.

¿Qué cosa crees que no has logrado aún a través del programa Extreme Make Over? ¿Te quedó alguna cosa pendiente, o alguna obra que hubieses querido hacer y aun no se dio?
Quería que el programa siguiera.
Mi deseo es que las personas participen en la construcción de su propio hogar, eso cambia la perspectiva, de ser algo que recibes, a hacer algo que construyes.

¿Qué proyectos te tienen ocupada para este 2019?
Sigo trabajando con fundaciones, asesorándolos desde otro lugar. También soy productora de contenidos de vídeo, de cine, y publicidad; y estoy entregada a mi trabajo en www.dipdigital.com Productora que yo dirijo y fundé.

¿Qué experiencia recogiste en tu paso por la Argentina? ¿Pensás regresar?
Argentina es el país que más admiro en Latinoamérica y probablemente en el mundo. Tengo grandes amigos y colegas argentinos.
También tuve experiencias fuertes, pero en general Argentina es de admirar, la mayoría de sus ciudadanos son correctos, solidarios y muy humanos. Considero mi paso por Argentina como un gran regalo de la vida.