
Fue un trámite para una Suiza a media máquina, que se acomodó a los 10 minutos con el gol de Emboló. Argelia, entusiasta, mostró ese desfasaje que tiene entre su ambición ofensiva y las falencias en defensa. El resultado se dio casi por lógica y Suiza accedió a octavos, mientras que Argelia pudo irse a casa con el sabor agridulce de haber superado por primera vez la fase de grupos de una Copa del Mundo.



