
Hasta el gol de Inglaterra, fue un partido parejo con una leve superioridad inglesa en cuanto a llegadas al arco rival, pero en el juego, casi no se sacaron ventajas. Desde el minuto 55 hasta el final, Argentina fue una tromba. Inglaterra no sabía dónde estaba parada y se encontró con un vendaval que duró 48 minutos. Los remates y cabezazos de Lautaro, Enzo y Nico González fueron convirtiendo en figura a Pickford. Hasta que Messi, en una jugada muy inteligente, neutralizó a dos seguidores para dársela a Enzo que, con un remate espectacular puso el empate a falta de 5 minutos. Era justicia, pero Argentina iba por más, y en otra muestra de sacrificio del 10, buscó una pelota al borde del campo, desairó a dos defensores ingleses que bien podrían ser hijos suyos (Messi, 39 años, O'Reilly, apenas 21). Del centro que tiró con la derecha, apareció el fantasmal cabezazo de Lautaro, que se amigó con el gol en este Mundial y selló el pase a la final.



















