
Fue 3 a 0, pero si hubiese sido 8 a 0 estaba bien. Abismal diferencia de categoría en una instancia como esta es curioso, y Francia la hizo notar en este duelo contra una Suecia que rogaba que se cumpliera el minuto 90 para irse a casa. Mbappé y su voracidad para el gol, Barcalá y su desparpajo dieron una masterclass de cómo se deben jugar estos partidos.



















