
Se despertó Haaland y puso a Noruega en octavos de final. Cuando parecía que el segundo gol de Costa de Marfil podía llegar en cualquier momento, una gran jugada noruega dejó solo al gigante que, aun con un tiro defectuoso, depositó la pelota en el fondo de la red y llevó a su país a la siguiente instancia mundialista.




