
No debió sufrir tanto Marruecos, que se adueñó del partido y, sorprendentemente, convirtió en figura al arquero neerlandés. Aun así, los Países Bajos golpearon primero, y los africanos tuvieron que esperar hasta el descuento para lograr el empate que los llevaría al alargue. No cambió mucho el trámite en el tiempo suplementario y los penales, terminaron haciendo justicia y depositando al equipo más ambicioso.



