
La sorprendente selección nipona destruyó a Túnez y lo eliminó a falta de una fecha para finalizar la fase de grupos. El equipo africano demostró no estar a la altura de la competición, eyectando al DT del debut y contratando de apuro a Hefvé Renard, ex entrenador de Arabia en el mundial anterior. Con esta goleada, Japón prácticamente se aseguró el pase a los playoffs. Este encuentro pasó a la historia por ser el partido número 1000 en la historia de los Mundiales.


