España revirtió su imagen a tiempo, recuperó la memoria y anotó 4 goles que pudieron ser más, ante Arabia Saudita, que sorprende en sus debuts mundialistas, para luego mostrar su verdadera faceta, la de uno de los equipos más débiles del certamen.
Primer partido sin goles en el Mundial y una nueva sorpresa, esta vez a manos de los debutantes de Cabo Verde, que resistieron ante los embates de España. De nada valió el 75% de posesión del balón de un seleccionado que no pudo quebrar el cero en el arco africano.