
Mismo marcador, mismo sufrimiento y mismo continente que pone contra las cuerdas al seleccionado que dirige Scaloni. Esta vez, con varios desafíos nuevos, como estar en desventaja por dos goles, errar un penal, y con un Messi en una tarde que venía para el olvido, hasta que clavó el empate y llevó al equipo a un triunfo épico.




