No las usen
Damian SileoNO AL USO POLÍTICO DE LAS VÍCTIMAS

Dr. Julio Santiago Alonso
Agostina no es una bandera.
Dulce no es una consigna.
Chiara no es un hashtag.
Micaela no es una tribuna.
Lucía no es una excusa.
Carolina no es material de campaña.
Eran personas.
Eran hijas.
Eran niñas, adolescentes y mujeres con una vida concreta.
Y hay algo que tenemos que decir, aunque incomode:
una víctima no puede ser usada para pegarle al gobierno de turno, para reforzar una ideología, para bloquear una ley, para levantar una interna partidaria o para que una organización se suba al escenario moral del dolor.
Claro que hay que pedir justicia.
Claro que hay que exigir responsabilidades.
Claro que hay que investigar si hubo fallas estatales, judiciales, policiales, familiares, escolares o comunitarias.
Pero una cosa es pedir justicia.
Y otra muy distinta es convertir una muerte en propaganda.
Las víctimas no necesitan dueños.
No pertenecen a una asamblea.
No pertenecen a un sindicato.
No pertenecen a una agrupación.
No pertenecen al oficialismo ni a la oposición.
Pertenecen a la verdad.
Por eso, menos oportunismo.
Más prevención.
Menos consigna vacía.
Más protocolos que funcionen.
Menos liturgia partidaria.
Más responsabilidad adulta.
Porque si Agostina termina convertida en slogan, la perdimos dos veces:
primero frente al horror;
después frente al uso político de su memoria.
Una sociedad decente no usa a sus víctimas.
Las honra.
Las cuida.
Las nombra con respeto.
Y transforma su dolor en justicia, no en propaganda.
Justicia sí.
Utilización política, no.
El Dr. Julio Santiago Alonso es abogado penalista y conferencista. Dirige la página de Facebook “El Derecho y la Gente”

